¿Alguna vez se ha preguntado cuánto tiempo invierten las mujeres en las labores del hogar? Mantener una casa ordenada, con comida caliente y ropa limpia para quienes ahí habitan, es un trabajo que parece no tener fin. Los platos sucios aparecen sin cesar, la basura se multiplica, un hijo se enferma y alguien debe cuidarle; de repente, todo luce limpio. Parece magia. El truco se llama trabajo doméstico. Pero este trabajo no goza de remuneración alguna, y lo realizan todos los días, mayoritariamente, las mujeres de nuestros hogares.
De eso se trató la columna publicada el 21 de agosto de 2024. Puedes leerla aquí.
